Salvar a cada niño que se está ahogando supone 3.000 euros. ¿A cuántos salvarías? ¿Piensas que debes salvar niños hasta el punto en que esté dispuesto a sacrificar algo de gran importancia moral?
Una de las peores costumbres que tiene la ciencia es lo contraintuitiva que es. Afirma cosas tales como que la Tierra es redonda y no está quieta en el centro del universo, que las especies evolucionan, que los continentes se mueven o que el tiempo y el espacio son relativos. En las ciencias sociales podemos encontrar muchos otros ejemplos, y quizás uno de los más llamativos e ignorados sea precisamente lo que dice el autor en este artículo. Ayudar es un impulso natural en nuestra especie, incluso a gente desconocida, pero hacerlo bien requiere un conocimiento profundo de la realidad y asumir unas conclusiones que, como tantas veces en ciencia, no son fáciles de aceptar por ser tan contrarias a la intuición.
Siempre me ha resultado muy interesante cómo la idea de distancia territorial / cultural entre nosotros y la miseria determina cuán obligados nos sentimos a mejorar la situación de otros.
Es muy interesante, cuando se plantea en cualquier grupo el dilema que planteaba Dostoievski en Los hermanos Karamázov: ¿Estarías dispuesto a vivir en un mundo en el que todo el mundo tuviera una vida plena, a cambio de que un niño estuviera siendo torturado en algún lugar remoto? - Si cambias la identidad del niño, la gente suele modular mucho la respuesta. Y casi nadie se resiste a cambiarla si ese niño es tu hijo.
Dicho lo cual, muy interesante el artículo. Y disculpa la tangencialidad del comentario.
Una de las peores costumbres que tiene la ciencia es lo contraintuitiva que es. Afirma cosas tales como que la Tierra es redonda y no está quieta en el centro del universo, que las especies evolucionan, que los continentes se mueven o que el tiempo y el espacio son relativos. En las ciencias sociales podemos encontrar muchos otros ejemplos, y quizás uno de los más llamativos e ignorados sea precisamente lo que dice el autor en este artículo. Ayudar es un impulso natural en nuestra especie, incluso a gente desconocida, pero hacerlo bien requiere un conocimiento profundo de la realidad y asumir unas conclusiones que, como tantas veces en ciencia, no son fáciles de aceptar por ser tan contrarias a la intuición.
Peter Singer le gusta que demos peces..pero la riqueza está en aprender a pescar.
Siempre me ha resultado muy interesante cómo la idea de distancia territorial / cultural entre nosotros y la miseria determina cuán obligados nos sentimos a mejorar la situación de otros.
Es muy interesante, cuando se plantea en cualquier grupo el dilema que planteaba Dostoievski en Los hermanos Karamázov: ¿Estarías dispuesto a vivir en un mundo en el que todo el mundo tuviera una vida plena, a cambio de que un niño estuviera siendo torturado en algún lugar remoto? - Si cambias la identidad del niño, la gente suele modular mucho la respuesta. Y casi nadie se resiste a cambiarla si ese niño es tu hijo.
Dicho lo cual, muy interesante el artículo. Y disculpa la tangencialidad del comentario.
Gracias por tu comentario, Miguel. Aquí estamos para explorar, así que viva la tangencialidad :)
Muy bueno. Cosas que me planteo al respecto:
- ¿La moral debe estar circunscrita al grupo (biología) o a la humanidad (racionalidad)?
- ¿Cómo hacer que surjan en los países receptores de ayuda, organismos locales comprometidos, que la coordinen?